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¡De la basura al horno! Así transformamos residuos en energía para nuestra operación


¡De la basura al horno! Así transformamos residuos en energía para nuestra operación

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2023-07-24 11:58:01
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¿Sabías que transformar residuos en combustibles alternativos es una de nuestras estrategias clave para aportar a la mitigación del cambio climático? ¡Así es!, por medio del aprovechamiento de diversos desechos podemos generar energía para la producción de cemento, lo que reduce las emisiones de CO2, el principal gas responsable del aumento de la temperatura en el planeta.

¿Qué se considera un residuo?

Aquellos materiales que ya cumplieron la función para la que fueron diseñados. Normalmente, estos irían a un relleno sanitario o de seguridad.

¿Cuáles desechos usamos en nuestros hornos?

Principalmente utilizamos residuos de la agroindustria, como cáscaras, maderas o fibras depositadas en los campos. También plásticos, papeles, cartones no reciclables y lodos de hidrocarburos.

Pero el residuo que más usamos son las llantas. A Colombia cada año entran más de 100.000 toneladas, que serían aproximadamente 6 millones de unidades. Ahora, hagamos un paralelo: las canchas sintéticas de fútbol se hacen con el mismo caucho de las llantas y para construir una del tamaño mínimo aprobado por la FIFA (90×45 metros) se necesitan aproximadamente 100 toneladas de grano de caucho. También es importante saber que estos campos deportivos tienen una vida útil cercana a los 10 años. Con todo esto en mente, tendríamos que construir más de 1.000 canchas de fútbol al año si quisiéramos reutilizar la cantidad de llantas que entran al país, con el agravante de que en una década habría que encontrarles otro uso.

En cambio, en Argos creamos energía con ellas. Además, es una solución mucho más efectiva, ¡pues nuestros hornos tienen la capacidad de consumir 100 toneladas en un día!

¿Cómo transformamos residuos en energía para nuestros hornos?

Según el residuo que vayamos a utilizar, hay variaciones en el proceso. Por ejemplo, la cascarilla del arroz y la restante de la producción de aceite de palma pueden ser ingresadas a los hornos sin ninguna preparación. En cambio, los lodos de hidrocarburos atraviesan un proceso de impregnación en el que son absorbidos por materiales como espumas de colchones gastados, residuos de industrias papeleras u otros tipos de biomasa, con el fin de integrarlos a elementos sólidos para facilitar su manipulación. Por último, algunos papeles, plásticos y cartones son picados para reducir su tamaño.

La producción de clínker, principal materia prima para producir el cemento, requiere que los hornos superen los 1.000 grados centígrados, tanto en el material como en los gases de las llamas. Solo así se puede dar una combustión completa.

Lo que hacemos entonces es introducir los residuos para que funcionen como combustibles, generamos la reacción y, en medio del coprocesamiento, las cenizas de los desechos se van mezclando con la caliza, la arcilla y las arenas, materias primas del clínker. De esta forma, aprovechamos la energía y los componentes minerales del residuo.

Cabe destacar que este proceso no emite materiales tóxicos al medioambiente, pues los desechos se queman dentro de un horno cementero que cuenta con equipos especializados de filtrado y limpieza. Por el contrario, si se realizara a cielo abierto o sin la tecnología necesaria, no solo no se podría aprovechar el valor calórico de los residuos, sino que también se generarían emisiones perjudiciales para la salud y el ambiente.  

¿Cuáles han sido nuestros últimos logros?

 En los últimos tres años hemos reducido la misma cantidad de emisiones de CO2 que la que genera en un año nuestra flota de vehículos que funcionan con diésel y gasolina.

De igual manera, solo el año pasado hicimos uso de alrededor de 108.430 toneladas de residuos para transformarlos en combustibles, ¿qué significa esta cifra? La publicación What a Waste 2.0 del Banco Mundial estima que en un solo día una persona genera 1,11 kilos de basura, lo que en un año equivale a 405,5 kilos. Con esto en mente, en el 2022 usamos los desechos correspondientes a los producidos por alrededor de 268.000 personas.

¡Queremos ir mucho más allá!

El año pasado el 5,8 % de los combustibles que usamos en nuestras operaciones fueron resultantes de desechos. Nuestra meta para el 2030, respecto al porcentaje de la energía proveniente de residuos que usaremos en nuestros hornos, es la siguiente: 34 % para las plantas en Colombia,
24 % para Caribe y Centroamérica y 33 % para USA.

Transformar residuos en combustibles es una de las múltiples apuestas en las que seguiremos trabajando para mitigar el cambio climático.

Fecha de publicación: 2023-07-24 11:58:01
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