12 principios para un uso ético, seguro y responsable de la inteligencia artificial generativa.
No compartas información confidencial en herramientas públicas de IA
Antes de usar ChatGPT, Gemini u otras plataformas externas, pregúntate: ¿Este contenido es interno, estratégico o confidencial? Si la respuesta es sí, no lo ingreses. Usa las herramientas corporativas aprobadas.
Verifica siempre la información que genera la IA
La IA puede cometer errores o presentar datos incorrectos con aparente confianza. Antes de tomar decisiones o compartir resultados, contrasta con fuentes confiables y aplica tu criterio profesional.
Consulta antes de usar IA en decisiones sensibles o críticas
Si vas a apoyarte en IA para decisiones que impacten a personas —contratación, evaluación de desempeño, salud o seguridad— consulta previamente con tu líder o con el Laboratorio DNA. Estas decisiones requieren supervisión humana.
Participa en las capacitaciones sobre IA
El uso ético, seguro y efectivo de estas herramientas requiere formación continua. Te invitamos a participar en las sesiones del Laboratorio DNA, La Academia o del área de Personas.
Etiqueta el contenido generado con IA
Cuando uses IA para crear textos, imágenes, presentaciones o análisis, indícalo de forma transparente. Por ejemplo: "Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial".
No uses IA para generar contenido falso, ofensivo o manipulador
Está prohibido utilizar herramientas de IA para crear desinformación, suplantar identidades o generar deepfakes. Este tipo de usos puede tener consecuencias disciplinarias.
Identifica y cuestiona los sesgos en las respuestas de la IA
Si una respuesta de IA parece favorecer injustamente a alguna persona o excluir a un grupo, no la uses tal cual. Ajústala, cuestiona el resultado y, si lo consideras necesario, valídalo con tu líder.
No ingreses datos personales de terceros
Evita ingresar en herramientas de IA información personal de clientes, proveedores o empleados: nombres, documentos de identidad, correos o datos sensibles. El manejo inadecuado puede generar implicaciones legales.
Recuerda que tú eres responsable del resultado final
Usar IA no transfiere la responsabilidad. Si un texto, análisis o decisión contiene errores por confiar ciegamente en la herramienta, la responsabilidad recae en quien lo usó. Siempre revisa, ajusta y respáldate en tu criterio.
Verifica que la herramienta no use tus datos para entrenamiento
Antes de usar cualquier herramienta de IA, revisa si es posible configurarla para que la información ingresada no se use para entrenar sus modelos. En caso de duda, opta por las herramientas corporativas aprobadas.
Ante cualquier duda, consulta
Si no estás seguro de si una herramienta es segura o está permitida en Argos, consulta con el Laboratorio DNA o con Summa. Es mejor preguntar antes de actuar.
Si creas un agente o asistente con IA, hazlo con responsabilidad
Cada vez más colaboradores pueden crear sus propios agentes o asistentes de IA para automatizar tareas. Si vas a construir uno, ten en cuenta tres cosas clave: primero, sé consciente con qué datos lo estás entrenando o alimentando — si usas información confidencial, estratégica o datos personales, ese agente se convierte en un repositorio sensible que debe protegerse como tal. Segundo, define quién puede usarlo — un agente mal configurado puede ser accedido por personas no autorizadas dentro o fuera de la organización, lo que representa un riesgo real de fuga de información. Tercero, antes de desplegarlo, valida con tu líder y tu equipo quién debe tener acceso, especialmente si el agente maneja información confidencial. Si en algún momento necesitas orientación sobre cómo hacerlo de forma segura, el Laboratorio DNA y Summa están disponibles para acompañarte.



